¿Cuáles son las características que definen a una pareja exitosa y cómo las distinguimos? Probablemente habrá opiniones diversas en lo que cada uno considere “éxito” en una pareja, pero yo creo que unánimemente todos podríamos coincidir en que una pareja exitosa o armoniosa no depende del número de años que llevan juntos sino de cómo es su dinámica estando juntos. Yo creo que una buena pareja se “siente”, es decir, cuando estas y convives con ellos sientes y se nota en la complicidad que tienen, se nota en su forma de interactuar, la armonía no se puede ocultar.
¿De que depende lograr la armonía en una pareja?
Depende, como siempre, de varios factores, y definitivamente es una combinación
entre las personalidades y la madurez de ambos para darle prioridad a la
relación y saber equilibrar las necesidades de cada uno.
De inició, y siempre lo he dicho, hay que saber
escoger a la persona adecuada para cada uno de nosotros porque no importa que
tan buena intención tengamos de formar una pareja, cuando escogemos mal, será muy
difícil lograrlo. No podemos basarnos en la química, la atracción o el enamoramiento
a primera vista ya que esto no dura más de un año y cuando esta sensación va
pasando empezamos a ver la realidad y se nos quita el velo o la ceguera que nos
provoca el “amor” y nos permite empezar a ver a la persona tal cual es, con sus
defectos y con sus virtudes, así que antes de que pase este periodo de tiempo
no hay que tomar ninguna decisión como casarse o irse a vivir juntos o juntar
familias o cualquiera de esas cosas. Es un hecho que durante la fase del
enamoramiento se producen ciertas hormonas que provocan que vayamos por el
mundo en “la lela”, es la magia del enamoramiento, es la hormona del
positivismo y de ver todo bonito, es cuando se dice que “el amor es ciego”, es
cuando todos nos casaríamos con la persona con la que estamos en ese momento,
pero como se ha dicho miles de veces, el amor no es suficiente y el enamoramiento
no alcanza para formar una relación, y como yo digo, si el amor no alcanza en
la primera vuelta que además esta el enorme proyecto de tener hijos y de formar
familia, en la segunda vuelta nos alcanza mucho menos.
Básicamente todas las parejas con las que he
platicado que son de segunda vuelta y que ya tienen de alguna forma una
relación estable coinciden en que esta atracción de inicio o esa química no la
sintieron con la pareja con la que están en esta etapa, al menos no de la forma
en que la sintieron la primera vez cuando se casaron o en la forma en que ellos
pensaban que debían sentir para iniciar una relación, todos se han referido más
a haber sentido una atracción por la personalidad, por la actitud de la persona
o por tener intereses en común. Por otro lado, todas las personas divorciadas
con las que he platicado coinciden en que cuando han sentido esta química instantánea,
este flechazo o esta atracción con alguien, en general no les ha durado mucho (solo
unos meses), así que al parecer, en edad adulta despertamos más rápido del
efecto de la “píldora del encantamiento” y esta etapa nos dura menos que cuando
éramos jóvenes.
Así que para empezar no se requiere tener una
química brutal con alguien para construir una buena relación, definitivamente
se requiere sentir atracción por la pareja, pero no solamente atracción física,
sino atracción hacia la persona como tal, a su personalidad, a su carácter y a
lo que la define. Cuando tenemos compatibilidad y atracción hacia la persona,
la atracción física aumentará, pero esto no sucede de la forma contraria. Cuantas
veces hemos sentido una gran atracción física por alguien de inicio, pero conforme
la empezamos a conocer más a fondo vamos perdiendo esa atracción porque su
personalidad o su forma de ser y de vivir no son atractivos ni compatibles con
nosotros y nos deja de atraer.
Y esto nos lleva a que las parejas exitosas no han
basado su relación necesariamente en esta atracción o en esta química que a
veces creemos que debemos sentir con alguien, la han basado en estar con
alguien que está en una etapa de vida similar, en que comparten amigos, en que
tienen actividades y pasatiempos en común, círculos sociales compartidos,
intereses parecidos, formas de ver la vida similares, valores y educaciones
parecidos, y que son cosas que la primera vez que lo intentaron no tuvieron o
no encontraron con su pareja, y que esto ha sido la piedra angular sobre la que
han construido una buena relación porque todo se simplifica cuando tienes todo
esto en común.
Pero una vez que escogieron a alguien compatible han
tenido que aprender cosas que, aunque hubieran estado en matrimonios o
relaciones largas no habían aprendido o tenido que hacer anteriormente. Han tenido
que aprender a negociar los tiempos juntos, han tenido que aprender a respetar a
los hijos de ambos y la relación que cada uno tiene con ellos, han decidido no
vivir juntos mientras los hijos no sean independientes, han conservado finanzas
separadas, han dejado que cada uno viaje con sus hijos y pasen tiempo solos con
ellos en lugar de querer estar presentes en todo momento, han aprendido que no
todos los fines de semana ni todas las vacaciones ni todos los festejos los van
a compartir y han aprendido a construir una relación fuerte sin haber construido
familia con todos los retos y las novedades que esto conlleva.
Para estar y lograr trascender con su pareja han
aprendido a darle prioridad a la relación, a darle un espacio exclusivo, que no
esta antes que sus hijos pero que, si requiere un lugar y un respeto y que no
debe darse como un hecho ni dejar en el lugar #10 de su lista de prioridades,
han aprendido a cumplir acuerdos y a tratar de no cometer los errores cometidos
en su matrimonio fallido. Ninguno quiere volver a fallar.
Algo que noto yo en estas parejas es que son como
amigos, además de ser compañeros de vida y amantes, disfrutan la compañía del
otro, se ríen y se divierten juntos, se emocionan al hacer planes, y cuando les
sucede algo en su vida diaria, al primero que le quieren hablar para contarle es
a su pareja, veo que son cariñosos, que se besan, se abrazan, se tocan, se
hablan con cariño, se escuchan, se voltean a ver el uno al otro, veo
complicidad y veo voluntad y estando con ellos siento que transmiten armonía y
tranquilidad.
Esto es lo que yo creo que define a una pareja
exitosa, lo cual no quiere decir que no tengan conflicto, si no que seguramente
lo saben resolver. Noto que ambos son adultos maduros e independientes
emocionalmente, no veo a ninguno dependiente o necesitado del otro, no veo
chantajes ni actitudes pasivo-agresivas, ni burlas ni celos. Noto que tienen
personalidades, planes y actividades propias, además de las compartidas, noto
respeto por las ideas de cada uno aunque no estén de acuerdo, noto que se
escuchan y no se interrumpen, noto que saben que juegan en un mismo equipo y
que se defienden el uno al otro y sobre todo veo que hay una intención y un
compromiso consciente de ambos para buscar que la relación funcione y perdure.